La magia de las brujas empoderadas en la televisión

Hollywood  ha tenido una fijación con las brujas y la brujería por mucho tiempo. Desde las adolescentes rebeldes de The Craft hasta la bruja del oeste de The Wizard Of Oz o las hermanas Sanderson de Hocus Pocuslas brujas han sido retratadas como mujeres poderosas en busca de venganza, algo que ha sucedido bajo una narrativa donde la esencia de dichos personajes es inherentemente mala y muy viciosa.

Las brujas han sido retratadas en numerosos libros y películas como aquellas mujeres que forman parte de la otredad que están encargadas de interrumpir la normalidad de los seres humanos —casi siempre hombres— y de atormentar a las familias felices. Estas  representaciones no aparecieron de la nada, sino que más bien han sido producto del mismo discurso que la humanidad creó en contra de las mujeres rebeldes de la antigüedad para tratar de controlarlas y que Hollywood se ha encargado de reproducir alegremente.

Las brujas son resultado de una de las épocas más oscuras y sangrientas de la humanidad, aquella época donde los hombres se sentían tan intimidados por las mujeres con agencia que se salían de la norma que tanto trabajo y  tiempo les había costado mantener, que preferían llamarlas brujas y quemarlas o ahogarlas en lugar de tratar de entenderlas.

Aquellas supuestas brujas que ejercían su sexualidad libremente y sin prejuicios, esas mujeres que usaban su conocimiento en hierbas y tratamientos medicinales para intentar ayudar a los demás, estas mujeres que se atrevían aleer y a aprender cosas nuevas, aquellas chicas que se rebelaron en contra de un sistema que no hacía otra cosa que oprimirlas al obligarlas a ser madres de familia, aquellas miles de mujeres que fueron asesinadasen nombre de la imposición de un Status Quo.

Gracias a toda esta historia de trasfondo, las brujas han disfrutado siempre de tal carga simbológica tan poderosa, y tan peligrosa, que las grandes casas productoras han preferido por mucho tiempo seguir el camino sencillo de demonizarlas —y por lo tanto, convertirlas en villanas— antes de intentar reivindicarlas.

Las brujas en el cine y la televisión han sido desplazadas de la rebelión en contra del sistema, para mejor ser colocadas como parte del mismo, al seguir reproduciendo y llevando a cabo sus ideas. Son mujeres seductoras que solo piensan en engatuzar a los hombres —sacadas directamente de las fantasías de cualquier hombre promedio— mujeres locas de venganza por un mal de amor, mujeres que sirven a un poder mayor —normalmente masculino— que funcionan y existen dentro de los patrones impuestos por las normas de género binarias que la sociedad se encarga constantemente de reproducir.

Estos personajes, bajo la mirada de Hollywood, se han convertido en Femme Fatales que usan sus poderes para seducir hombres y volverlos locos como parte de una venganza sexual, no para pelear en contra de la opresión que esto significa, como Morgana (Eva Green) en Camelot. Han sido representadas como mujeres que están locas por el simple hecho de ser mujeres y no gracias al contexto en el que fueron creadas, como Tia Dalma (Naomie Harries) en Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest.

Sin embargo, en los últimos años ha habido un esfuerzo en la televisión por deconstruir dicha narrativa, y retomar las características intrínsecas que definieron a las brujas originales: rebelarse en contra de los sistemas que las oprime. Dicho esfuerzo puede verse reflejado en 4 series que se encuentran al aire actualmente: Chilling Adventures of Sabrina de Netflix, el reboot de Charmed de The CW, A Discovery Of Witches de Sky One y American Horror Story: Apocalypse de FX.

Las brujas que conviven en estos universos son mujeres con agencia que tienen el poder de derrumbar con su magia las estructuras que construyen los sistemas que las constriñen, para así erigir nuevas realidades que se adapten a sus necesidades.

Algo que todas las series comparten, son mundos dominados y controlados por hombres que no les interesa el bienestar de las brujas, sino todo lo contrario, al intentar sacar provecho de ellas, para hacer de su existir una herramienta de poder que funcione a su favor.

En Chilling Advetures of Sabrina, el mundo oscuro está normado y controlado por hombres que ejercen su poder sobre las mujeres donde Sabrina (Kiernan Shipka) es la protagonista mitad bruja y mitad humana que no está dispuesta a firmar el libro oscuro para convertirse completamente en bruja y entregarse a Satanás, porque no quiere que nadie más que ella misma decida sobre su cuerpo, su vida y sus poderes.

Satanás es el dirigente de la iglesia de la noche que, ese sistema que se encarga de regular los poderes de las brujas y de controlarlas a su gusto. Como en cualquier otro sistema social, las mujeres que reproducen sus enseñanzas sin cuestionarlas,  son las que se benefician más del orden establecido, aún cuando siguen siendo el último eslabon y a las que nunca se les toma en cuenta.

En el reboot de Charmed, Macy (Madeleine Mantock), Mel (Melonie Diaz) y Maggie (Sarah Jeffery) son las Charmed Ones elegidas para enfrentarse a un grupo de demonios que buscan ejercer el control de sus vidas, y de sus seres queridos. Al mismo tiempo, también intentan vencer a la fuente de todo los males, que normalmente es personificado por hombres que gustan de acosar a mujeres y decidir por ellas.

En A Discovery Of Witches, Diana (Teresa Palmer) es una bruja con poderes inigualables que se enamora de un vampiro llamado Matthew (Matthew Goode). Ambos viven en un mundo donde sus comunidades se encuentran en una guerra eterna, razón por la que deciden desafiar tanto al concejo de hechizeros como de vampiros, al poner sus decisiones antes que las de sus dirigentes.

Los encargados de tomar las decisiones ambas comunidades son los hombres. Ellos son los que marcan la ruta a seguir de cada uno de los integrantes y buscan lograr el bien común sin tomar en cuenta las experiencias de las mujeres que lo conforman.

En American Horror Story: Apocalypse el aquelarre de Cordelia (Sarah Paulson) tiene la misión de derrotar al Michael (Cody Fern), un adolescente que tiene el papel de ser la personificación del anticristo enviado por Satanás para traer el Apocalipsis a la tierra y, con ello, deshacerse de las brujas que mantienen el control y el orden de la misma.

Estas representaciones, como muchas otras que he mencionado antes en este blog, son resultado de una sociedad que se encuentra dominada por el entendimiento y la visión masculina que ha permeado al cine y la televisión por mucho tiempo.

Es por ello que la creación de estas series tiene tanta relevancia, porque las personas encargadas de elegir los contenidos de sus programas están comenzando a entender que la mejor forma de representar a una sociedad es incluyendo las experiencias de todos los integrantes, aún cuando se trate de hablar de seres sobrenaturales.